Sistema financiero mantiene solvencia con expansión del crédito

La diversificación de los sectores productivos impulsa la necesidad de capital fresco para proyectos de inversión.

El auge del consumo en hogares y crecimiento de las empresas presionan al alza la colocación de préstamos en el mercado.

En la foto: Édgar Alarcón, director ejecutivo de Asoban; Liz Cramer, presidente ejecutiva de Asoban; y Jorge Garicoche, director Mentu.

La Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) ratifica su rol estratégico en el sistema financiero nacional al presentar su análisis estadístico del sistema financiero local correspondiente al 2025, con énfasis en la respuesta de la banca privada a la demanda de financiamiento que se dio a los distintos frentes de producción, inversión y consumo.

El sistema financiero paraguayo se encontró en este 2025 ante un dinamismo económico que estuvo impulsado por varios motores de producción y generó una importante demanda de financiamiento tanto para los diversos proyectos de inversión como para acompañar los niveles de consumo de las empresas y los hogares.

La demanda fue respondida de manera satisfactoria por la banca privada, lo que se refleja en un incesante incremento de las carteras de crédito, con indicadores de solvencia dentro de lo recomendado y continuos esfuerzos de innovación e inclusión desde las entidades de plaza.

El sistema financiero trabajó arduamente para impulsar la inversión, el consumo y la economía. Gracias a la importante disponibilidad de crédito que existió durante todo el año, se está logrando una expansión de 6% en el Producto Interno Bruto (PIB) que supera a todas las estimaciones iniciales y se constituye en el mejor resultado en más de una década para este indicador.

Este análisis forma parte de la información, análisis y resumen sobre el sistema financiero que la Asoban pone a disposición de la opinión pública, a partir de los datos oficiales más recientes publicados desde la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) y el Banco Central del Paraguay (BCP).

Entre los puntos más resaltantes figuran los indicadores de solvencia, donde ambos índices utilizados para medir la salud del sistema financiero (CAR y CAR1) se mantuvieron holgadamente por encima del mínimo requerido por el regulador, en 16,3% y 12,8% respectivamente, en octubre del 2025.

Los mencionados niveles de solvencia se mantuvieron en un contexto de incesante demanda de créditos, con desembolsos que al cierre de octubre del 2025 anotaron una expansión de 11% respecto al mismo periodo del 2024. Si bien el ritmo se desaceleró desde el 20% hasta el que llegó en el transcurso del año, sigue superando al incremento de los depósitos, que a octubre se ubicó en 6,6%, cuando meses atrás las captaciones aumentaban a un ritmo cercano al 12%.

Esta situación derivó en una reducción de la liquidez bancaria, que al mes de octubre del 2025 exhibió un ratio de 29,9% (Disponible + Inversiones temporales/Depósitos), -2,5 puntos porcentuales menor al de un año atrás. Sin embargo, esto no implica que el sistema se encuentre ante una situación riesgosa, ya que existen otros indicadores más robustos que miden la solvencia bancaria.

Paraguay aumentó también su índice de profundización financiera, tanto desde el punto de vista de los créditos como de los depósitos. Los préstamos otorgados por los bancos pasaron de representar el 46% del Producto Interno Bruto (PIB) en octubre del 2024 a 51% en el mismo mes del 2025, una suba de 5 puntos porcentuales.

Este avance en la profundización financiera siguió la misma tendencia en el terreno de los depósitos, los cuales pasaron de ubicarse en 48% del PIB en octubre del 2024 a 50% para el décimo mes del 2025.

El aumento de los índices de profundización financiera en Paraguay revela el avance que está teniendo el país en términos de inclusión financiera ya que, paralelamente al incremento de los volúmenes de recursos que se están destinando a los distintos sectores económicos, la cantidad de personas que acceden al crédito también se encuentra en ascenso.

Al cierre del tercer trimestre del 2025, el BCP registró 2.157.859 personas con cuentas de crédito en el país, número que aumentó en 44% durante el último año, ya que en septiembre del 2024 se encontraba en 1.497.614. En el terreno de los depósitos se observa un avance similar: de las 3.626.540 personas con cuentas que se tenía en el noveno mes del 2024, se pasó a 4.103.511 personas en el 2025, con un incremento de 13,1%.

En este punto, persisten los desafíos para lograr que más personas accedan a todo el abanico de productos con que cuenta el sistema financiero, más allá de únicamente ingresar a través de la apertura de una cuenta de depósito. El avance en la utilización de productos crediticios debe ir acompañado de procesos de educación financiera, de modo a que el endeudamiento se aplique correctamente a los proyectos tanto personales como de empresas para aportar al crecimiento.

En el reporte también se destaca la trascendencia de la Primera Convención Bancaria Paraguay 2025 y los distintos temas de vanguardia que se analizaron en este encuentro, como aporte de Asoban para un mercado cada vez sofisticado, seguro y en línea con los estándares mundiales. Otro punto relevante es el impulso que da el sector bancario al sistema de capitales local y al mercado de seguros, desde una visión integral de servicios financieros para los distintos actores de la economía nacional.

Finalmente, se analiza el avance de la digitalización de los procesos en el sistema financiero tanto desde el mercado de medios de pago como de las transferencias interbancarias, con su correspondiente inversión para la adopción de innovaciones. En cuanto al futuro, se detallan las oportunidades y los desafíos que provienen de la inteligencia artificial y los ajustes que debe realizar la banca para adaptarse a esta nueva era tecnológica.

En conclusión, los avances expuestos demuestran que las entidades bancarias están acompañando e impulsando el crecimiento de los distintos sectores económicos, al tiempo que llevan adelante procesos de gestión de riesgos que permiten contar con una morosidad controlada, por debajo del promedio de la región, y manteniendo el compromiso con la confianza depositada por los actores el mercado para garantizar un correcto manejo de los recursos en el país.

Sistema financiero mantiene solvencia con expansión del crédito