Santiago Peña y Lula da Silva acordaron encuentros oficiales para destrabar la revisión del Anexo C, clave en la relación energética bilateral.
Equipos técnicos fueron instruidos a cerrar un acuerdo “en el menor tiempo posible”, bajo un enfoque de beneficios mutuos.
Paraguay y Brasil buscan dar un impulso decisivo a las negociaciones sobre Itaipú Binacional. Tras una reunión bilateral en Campo Grande, ambos gobiernos definieron una hoja de ruta política que incluye visitas de Estado recíprocas y una aceleración de los trabajos técnicos.
El canciller nacional, Rubén Ramírez, confirmó que los presidentes Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva acordaron realizar visitas oficiales durante el primer semestre de 2026, con el objetivo de avanzar en la revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú.
Según explicó el ministro, estas visitas responden a invitaciones mutuas y forman parte de una estrategia política para destrabar uno de los puntos más sensibles de la agenda bilateral. El Anexo C define las condiciones financieras de la energía generada por la hidroeléctrica, por lo que su revisión tiene implicancias económicas directas para ambos países.
Ramírez señaló que los mandatarios coincidieron en que los resultados de la negociación deben ser “mutuamente beneficiosos”, y en ese marco instruyeron tanto a los equipos técnicos como a las cancillerías a avanzar con celeridad.
La intención es que las reuniones presidenciales sirvan como catalizador político para cerrar un acuerdo en el menor tiempo posible, en un contexto donde Itaipú sigue siendo un eje central en la relación económica entre Paraguay y Brasil.
El canciller también destacó que el entendimiento se da en un escenario de relaciones diplomáticas positivas, con una visión compartida sobre el rol del Mercosur como plataforma de integración regional y sobre la hidroeléctrica como motor de desarrollo.
En la misma línea, el jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez, subrayó que existe una convergencia de criterios entre ambos gobiernos y que el desafío técnico consiste en traducir esas coincidencias en términos concretos dentro del acuerdo.
La definición del nuevo esquema del Anexo C será determinante para el posicionamiento energético y fiscal de Paraguay en los próximos años, en momentos en que el país busca maximizar el valor de sus recursos hidroeléctricos.