Madrid, 3 mar (EFE).- La gravedad de la situación en Oriente Medio tras los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán y la interrupción del paso de mercancías por el Estrecho de Ormuz ha pasado de alta a severa, por lo que ha aumentado el riesgo potencial de que se debilite la calidad crediticia, ha afirmado este martes S&P Global Ratings.
La agencia de calificación crediticia estadounidense ha señalado en un comunicado que su escenario base sigue siendo que «la confrontación militar será relativamente breve», aunque reconoce que ha habido declaraciones públicas sobre operaciones militares de EE. UU. que podrían prolongarse hasta un mes y que los objetivos militares de ese país e Israel son «mucho más amplios que los relacionados con la guerra de 12 días en junio de 2025».
«La intensidad y el alcance geográfico de los ataques también son mucho mayores que los observados el año pasado», indica S&P Global Ratings, al tiempo que reconoce que el conflicto «ya está afectando a las rutas comerciales y de suministro», así como a los precios de la energía y la aviación, con el espacio aéreo cerrado en toda la región.
Respecto a la interrupción del tráfico del estrecho de Ormuz, la agencia hace hincapié en que «tiene el potencial de transmitir tensiones crediticias a través de distintos sectores» y recuerda que «las compañías navieras han comenzado a cancelar viajes ante las amenazas de las fuerzas navales iraníes y los fuertes aumentos en los costos de los seguros».
Los canales que podrían mostrar mayores signos de tensión, en función de la gravedad y la duración del conflicto, son las rutas comerciales y de suministro (especialmente el sector energético), los precios de la energía y los volúmenes de flujo (particularmente hacia Asia), los flujos de capital, el turismo y los movimientos de población.
S&P Global explica que los costos de endeudamiento podrían aumentar bruscamente, al menos en el corto plazo, y exponer a los emisores que tengan necesidades significativas o inminentes de refinanciación.
Sobre la vulnerabilidad de los países de la región a las interrupciones de las cadenas de suministro y al conflicto en general, la agencia estadounidense cree que dependerá de su situación geográfica.
Así, unos precios del petróleo más altos, por lo general, beneficiarían a los productores de hidrocarburos, aunque dependerá de cuánto tiempo permanezca sin actividad el estrecho de Ormuz.
La exposición a un cierre es mayor para Irak, Baréin, Catar y Kuwait, debido a su dependencia de esta ruta, aunque una interrupción prolongada «del estrecho es poco probable, dada la importante presencia militar de Estados Unidos en la región», continúa el comunicado. EFE