El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) cerró febrero en 50,07 puntos, apenas por encima del nivel neutral, aunque con una caída mensual e interanual.
El deterioro se explica por menores expectativas económicas y una percepción aún débil de la situación actual, mientras solo el 25% de los hogares afirma tener capacidad de ahorro.
Asunción (Paraguay), 17 mar. (PLUS).- La confianza del consumidor en Paraguay muestra señales de enfriamiento al inicio de 2026. Si bien el indicador se mantiene en zona optimista, los datos del Banco Central del Paraguay (BCP) reflejan un retroceso tanto frente al mes anterior como respecto al mismo periodo del año pasado, en un contexto de expectativas más moderadas y persistente cautela en los hogares.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 50,07 puntos en febrero de 2026, ligeramente por encima del umbral de 50 que separa el optimismo del pesimismo. No obstante, el indicador registró una caída frente a enero (55,34 puntos) y también se situó por debajo del nivel observado en febrero de 2025.
El retroceso estuvo impulsado principalmente por la disminución del Índice de Expectativas Económicas (IEE), que cayó a 62,25 puntos, reflejando un menor optimismo sobre el futuro económico. A esto se suma el débil desempeño del Índice de Situación Económica (ISE), que se mantuvo en 37,88 puntos, todavía en zona pesimista, lo que evidencia que los hogares siguen percibiendo dificultades en su realidad actual.
En cuanto al comportamiento de los consumidores, solo el 25% de los encuestados afirmó tener capacidad de ahorro, una cifra inferior a la del mes anterior, aunque superior en términos interanuales. Este dato confirma que, si bien hay cierta mejora respecto a 2025, las condiciones financieras de los hogares siguen siendo ajustadas.
Por el lado del consumo, se observaron señales mixtas. La predisposición a adquirir bienes durables como autos, casas y motos mostró leves repuntes mensuales, pero continúa por debajo de los niveles de un año atrás en la mayoría de los casos. En contraste, la intención de compra de electrodomésticos fue la única que registró una mejora interanual.
En conjunto, los resultados evidencian un escenario de cautela: los consumidores mantienen una visión moderadamente optimista hacia el futuro, pero aún condicionada por una percepción débil de su situación económica actual y limitaciones en su capacidad de gasto.