La escalada del conflicto en Irán impulsa con fuerza los precios del crudo, que alcanzaron su nivel más alto desde 2022 ante el riesgo de interrupciones en el suministro de Medio Oriente.
Los mercados reaccionaron con caídas en Wall Street y los analistas advierten que, si se bloquea el estrecho de Ormuz, el petróleo podría escalar incluso hasta los US$ 150 por barril en los próximos meses.
La creciente tensión militar en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados internacionales. Este fin de semana el precio del petróleo superó los US$ 100 por barril, un nivel que no se observaba desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. El repunte responde al temor de los inversionistas a que el conflicto con Irán genere interrupciones prolongadas en el flujo de crudo desde la región, clave para el abastecimiento energético mundial.
El precio del crudo registró un fuerte incremento durante el fin de semana, impulsado por la intensificación del conflicto en Irán y las crecientes amenazas a la seguridad del transporte marítimo en el Golfo Pérsico.
Los futuros del petróleo estadounidense avanzaron cerca de 18%, situándose alrededor de US$ 108 por barril, su nivel más alto desde julio de 2022. Incluso, durante la noche del domingo, el precio llegó a tocar brevemente los US$ 110 por barril.
Por su parte, el crudo Brent, referencia internacional, también mostró un fuerte repunte al subir aproximadamente 16%, ubicándose igualmente cerca de US$ 108 por barril.
La principal preocupación del mercado radica en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo. Irán advirtió que podría atacar cualquier petrolero que atraviese esa vía marítima, lo que incrementa el riesgo de interrupciones en el suministro global.
Ante este escenario, algunos analistas proyectan que los precios podrían seguir escalando si el tránsito marítimo en la zona se interrumpe. Homayoun Falakshahi, analista de investigación de crudo de la firma Kpler, estimó que el barril podría alcanzar hasta US$ 150 si el bloqueo del estrecho se prolonga.
Impacto en los mercados
El aumento del precio del petróleo ya comenzó a reflejarse en los mercados financieros. Los inversionistas temen que un encarecimiento sostenido del combustible vuelva a impulsar la inflación y afecte el crecimiento económico.
En ese contexto, los futuros del Dow Jones retrocedieron más de 800 puntos, equivalente a una caída de 1,7%, mientras que los futuros del S&P 500 y del Nasdaq descendieron alrededor de 1,6%.
El impacto también se siente en el costo de los combustibles. En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina alcanzó US$ 3,45 por galón, lo que representa un aumento del 16% en comparación con la semana anterior, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
Intentos por contener el impacto
Frente al aumento de la tensión, el Gobierno del presidente Donald Trump buscó calmar las preocupaciones sobre un posible impacto prolongado en los precios del combustible.
La administración estadounidense anunció un plan para ofrecer seguros a los petroleros que transiten por el estrecho de Ormuz, luego de que varias aseguradoras marítimas advirtieran que dejarían de cubrir embarcaciones en la zona ante el riesgo de ataques.
La Casa Blanca también evalúa proporcionar escoltas navales para los buques, aunque por ahora no se ha presentado un plan concreto. Mientras tanto, varias compañías navieras han manifestado su reticencia a operar en la región mientras continúe el conflicto.
Un alto funcionario iraní señaló que la confrontación ha entrado en una “nueva fase”, tras ataques israelíes contra instalaciones de almacenamiento de petróleo en territorio iraní. Según indicó, Teherán podría responder contra infraestructura energética regional en los próximos días.
“Irán no cederá el control del estrecho de Ormuz hasta alcanzar sus objetivos”, afirmó el funcionario.
Riesgo para la economía
La escalada de los precios energéticos podría agravar los problemas de costo de vida en Estados Unidos, generando además presiones políticas para la administración Trump y el Partido Republicano de cara a las elecciones legislativas de medio término de este año.
Aunque el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que Washington no planea atacar la industria petrolera iraní ni otras infraestructuras energéticas, el crudo del país persa continúa bajo fuertes sanciones internacionales, siendo China su principal comprador.
Los mercados seguirán atentos a la evolución del conflicto, ya que cualquier interrupción prolongada en el suministro de crudo desde Medio Oriente podría tener efectos significativos en la economía mundial.