Ajuste fiscal “de guerra” busca sostener el crecimiento ante caída de ingresos, según ministro

El Ministerio de Economía y Finanzas recorta gastos públicos para mitigar el impacto de una menor recaudación, afectada por la apreciación del guaraní.

El Gobierno proyecta US$ 600 millones menos de ingresos y ordena a las instituciones operar con un plan de caja más austero hasta fin de año.

En la foto: Carlos Fernández Valdovinos, ministro de Economía y Finanzas. 

Ante un escenario de menor recaudación, el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, anunció un ajuste en el gasto público que calificó como una “economía de guerra”, con el objetivo de evitar desequilibrios fiscales que puedan afectar el crecimiento económico y la generación de empleo.

El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, defendió las medidas de ajuste anunciadas recientemente, señalando que se trata de una respuesta oportuna frente a la caída en los ingresos fiscales, influenciada principalmente por la apreciación del guaraní frente al dólar.

En declaraciones a medios de prensa, el ministro explicó que esta situación ya venía siendo monitoreada desde agosto del año pasado, cuando comenzaron a observar una desaceleración en el crecimiento de las recaudaciones. En ese contexto, afirmó que era necesario actuar con anticipación para evitar un deterioro mayor de las finanzas públicas.

“Las políticas deben implementarse a tiempo. No podemos permitir que el fisco se deteriore más, porque eso terminaría generando problemas en toda la economía”, advirtió.

Fernández Valdovinos reveló que el Gobierno enfrenta un faltante aproximado de US$ 600 millones en comparación con las proyecciones iniciales, lo que obliga a adoptar medidas restrictivas en el gasto. En ese sentido, ya mantuvo una reunión con el gabinete ministerial, donde comunicó a cada institución los límites presupuestarios que deberán respetar hasta fin de año.

“El escenario es de una economía de guerra. Los recursos son menores a lo esperado y las instituciones deberán ajustarse a un plan de caja similar, e incluso inferior, al del año pasado”, detalló.

El ministro también reconoció que algunas iniciativas no podrán concretarse debido a las restricciones presupuestarias, pero enfatizó que el objetivo principal es evitar que el sector público genere desequilibrios que afecten al sector privado, el cual representa entre el 85% y el 90% de la economía.

Finalmente, insistió en que la economía paraguaya mantiene fundamentos sólidos, con crecimiento y generación de empleo, y que estas medidas no responden a una crisis, sino a la necesidad de preservar el actual dinamismo económico.

“No estamos en una mala situación, pero justamente queremos evitar interrumpir este buen momento. Por eso actuamos ahora”, concluyó.