¿El mundo del revés?

Crédito columna: Alejandro Kladniew, socio gerente de Paraguay Development.

No soy economista, simplemente soy un empresario que intenta tomar decisiones siguiendo ciertas lógicas que se dan en los mercados generales de los países democráticos y capitalistas.

A partir de la guerra entre Estados Unidos e Israel vs Irán, que comenzó el 28 de febrero del corriente año, es decir aproximadamente hace 60 días, el precio del Petróleo Brent (referencia internacional), aumentó más de un 40%. Pasó de cotizar en torno a los 72.48 dólares el 27 de febrero de 2026 a superar los 100 dólares (aprox. US$ 101.86) el 22 de abril de 2026.

El 27 de febrero de 2026 el guaraní tenía un valor respecto a 1 dólar de G 6.600, esta semana el valor del guaraní es de G 6.000 respecto a 1 dólar, es decir que el guaraní se apreció un 10 %.

Días atrás, el exministro de economía de la Argentina, Nicolas Dujovne, manifestó que todos los países que tenían problemas respecto al autoabastecimiento de petróleo, sus monedas se habían depreciado; en cambio las que no lo tenían, sus monedas están en equilibro o se habían depreciado desde el comienzo del conflicto armado.

Por ejemplo, en el caso de Uruguay, que tiene una economía de las llamadas estables de la región, el peso uruguayo se deprecio casi un 6% respecto al dólar. Como decía Dujovne, Uruguay es un país en equilibrio, pero que no tiene petróleo.

El caso de Paraguay, que tampoco tiene petróleo, es realmente paradójico, porque aparte de este tema clave en la relación guaraní-dólar, en Paraguay dentro del periodo al que nos referimos, se ha cambiado en forma bastante controversial al ministro de economía, el gobierno le debe miles de millones de dólares a farmacéuticas y constructoras y otros proveedores del estado, el fisco baja la recaudación prevista en el presupuesto y el país debe afrontar el pago de su deuda.

Se votó una nueva ley de jubilaciones hace un par de meses, que todo el país dice que es inútil para corregir el actual y futuro déficit de la caja de jubilaciones que impacta enormemente en las finanzas públicas. Todas estas variables en cualquier economía capitalista del mundo, deberían haber debilitado al peso local, pero el guaraní no solo que no baja, sino que se fortalece.

Hasta la fecha, y puedo decir que soy un asiduo lector y en particular de las noticias de economía y negocios de diferentes medios de Paraguay, no he encontrado ninguna explicación técnica completa y lógica al fenómeno de la apreciación del Guaraní a partir de la guerra de Irán, y tampoco de la apreciación anterior, que lleva casi, en total un 35% del valor de la moneda.

Una mejor cosecha del país, la baja de la divisa americana a nivel internacional y/o una mayor cantidad de inversiones provenientes del exterior, no son suficientes, por lo menos para mí, para comprender este fortalecimiento, que es generador de inestabilidad local, para los parámetros razonables del contexto internacional. Porque la estabilidad, es justamente, que la economía se maneje con variables razonables, y no con resultados poco comprensibles y explicables.

Paraguay tiene como sus ejes de crecimiento la previsibilidad y estabilidad, parece ser que esta, se pone en cuestión.