La nueva Ley de Mercado de Valores redefine la estructura, la supervisión y la infraestructura del mercado paraguayo, con reglas más claras, mayor protección al inversionista y apertura a nuevas formas de financiamiento e innovación.
En esta entrevista, Milena Sljivich, socia de Berkemeyer – BKM, analiza el alcance de la reforma, su impacto en empresas e inversores y el desafío de convertir la estabilidad macroeconómica del país en mayor profundidad y confianza de mercado.
En la foto: Milena Sljivich, socia de Berkemeyer – BKM.
PLUS: ¿Qué cambia realmente con la nueva Ley de Mercado de Valores y Productos y por qué debería importarle al mundo empresarial?
Milena Sljivich: La versión corta es que Paraguay dejó atrás un marco fragmentado y adoptó una arquitectura moderna de mercado de valores. La Ley N.º 7572/2025 unifica reglas, eleva estándares de supervisión, profesionaliza la infraestructura operativa y fortalece la protección al inversionista. No es solo una reforma legal; es una señal clara de hacia dónde quiere ir el país en financiamiento, transparencia y acceso a capital.
PLUS: ¿En qué contexto económico y financiero llega esta reforma?
Milena Sljivich: Llega en un momento particular. Paraguay acumula varios años de estabilidad macroeconómica, con crecimiento sostenido, inflación controlada y trayectoria fiscal ordenada. Las reformas de mercado no funcionan en el vacío: necesitan estabilidad y credibilidad de base. La ley aparece cuando el país busca pasar de la estabilidad a la profundización institucional. Además, las recientes calificaciones de grado de inversión vuelven a Paraguay una jurisdicción atractiva para fondos internacionales.
PLUS: ¿Tiene relación con el reciente acceso al grado de inversión?
Milena Sljivich: Absolutamente. El grado de inversión es una validación macroeconómica, pero no es suficiente por sí solo. Amplía el universo de inversores, pero estos también miran la calidad de las reglas, la infraestructura y la protección jurídica. La nueva ley es el complemento natural del upgrade soberano: traduce estabilidad macro en un marco moderno y confiable para canalizar capital, tanto local como internacional.
PLUS: ¿Cuál es el núcleo de esta nueva ley?
Milena Sljivich: El núcleo es la confianza. Regula integralmente todo el ciclo del mercado, emisión, negociación, custodia y liquidación, con tres objetivos: proteger al inversionista, promover transparencia y eficiencia, y reducir riesgos sistémicos. Abarca a emisores, bolsas, casas de bolsa, fondos, securitizadoras, calificadoras, auditores y proveedores de infraestructura.
PLUS: ¿Quién supervisa el sistema?
Milena Sljivich: El Banco Central del Paraguay, a través de la Superintendencia de Valores. Esto implica supervisión técnica basada en riesgos, con facultades reales para exigir información, adoptar medidas preventivas y sancionar. Es un estándar alineado con mercados más desarrollados y respaldado por la solidez institucional del BCP.
PLUS: La ley incorpora figuras como calificadoras, cámaras compensadoras y asesores de inversión. ¿Impacta más allá de lo regulatorio?
Milena Sljivich: Sí. Al definir y ordenar estas actividades se reduce la incertidumbre jurídica. Eso habilita inversiones que antes se evaluaban con cautela. Calificación de riesgo, compensación y asesoramiento implican estructura y predictibilidad. Con el tiempo, esto genera mayor especialización y demanda de perfiles técnicos en mercado de capitales y cumplimiento normativo.
PLUS: ¿La nueva ley reemplaza el régimen anterior?
Milena Sljivich: Sí. Unifica y deroga el mosaico previo, ley de 2017, normas de fondos, securitización, bolsas de productos y disposiciones de la antigua Comisión Nacional de Valores. Entró en vigor en noviembre de 2025, manteniendo transitoriamente la reglamentación compatible hasta que el BCP emita nuevas reglas.
PLUS: ¿Qué cambia para las empresas que buscan financiamiento?
Milena Sljivich: Se estandarizan procesos y exigencias de información. Hay reglas claras sobre publicidad, gobierno corporativo y beneficiarios finales. En deuda, se modernizan instrumentos, garantías y asambleas de obligacionistas, y se abre la puerta, con salvaguardas, a emisores con menor historial.
PLUS: ¿Se facilita la conexión con mercados internacionales?
Milena Sljivich: Mucho. Se permiten emisiones bajo legislación extranjera, cotización cruzada y ofertas desde Paraguay hacia el exterior. El mercado local empieza a hablar el lenguaje que entienden los inversores internacionales.
PLUS: ¿Qué cambia para sociedades emisoras y accionistas?
Milena Sljivich: Se establece un régimen específico para sociedades con oferta pública de acciones, con mayores exigencias de información y gobierno corporativo. Las acciones pasan a ser escriturales, lo que mejora trazabilidad y protección del beneficiario final. Se habilitan acciones de voto múltiple, asambleas electrónicas y firma digital. Se reducen fricciones y se fortalece la participación accionaria.
PLUS: ¿Qué obligaciones de información deberán cumplir los emisores?
Milena Sljivich: Informar hechos relevantes, situación financiera y cualquier evento que afecte decisiones de inversión. Se define claramente la información privilegiada y se prohíbe su uso indebido. También se habilita cooperación internacional bajo estándares de confidencialidad.
PLUS: ¿La ley incorpora tokenización y registros distribuidos?
Milena Sljivich: Sí, de forma expresa. Si un instrumento está tokenizado y capta recursos del público con expectativa de retorno, entra en el mercado de valores. Se regula la función económica y el riesgo, no la tecnología.
PLUS: ¿Qué cambia en la infraestructura del mercado?
Milena Sljivich: El cambio es estructural. Desde enero de 2026, la Caja de Valores asumió custodia, compensación y liquidación; la Bolsa se concentra en negociación. La Caja opera con Montran y la Bolsa migró a Nasdaq. Es separación de funciones, tecnología de primer nivel y estándares globales.
PLUS: ¿Impacto práctico?
Milena Sljivich: Reglas claras e infraestructura moderna reducen fricciones y costos sin sacrificar seguridad jurídica. El mensaje al inversor es claro: innovación dentro de un marco institucional serio y previsible.
PLUS: ¿Cómo quedan regulados los fondos?
Milena Sljivich: Se consolidan fondos de oferta pública y privada. Los privados se dirigen a inversionistas calificados y se integran formalmente al sistema, lo que es clave para private equity y venture capital.
PLUS: ¿Y el crowdfunding?
Milena Sljivich: La ley fija un principio: si hay captación pública con expectativa de retorno, estamos en mercado de valores. La reglamentación definirá detalles sin sofocar la innovación.
PLUS: ¿Puede impulsar el financiamiento emprendedor?
Milena Sljivich: Puede, si la reglamentación acompaña. La ley crea condiciones; ahora toca implementarlas con rigor.
PLUS: ¿Qué lugar ocupa?
Milena Sljivich: Se refuerza el patrimonio autónomo y la protección al inversor, con reglas claras de responsabilidad y transparencia. Es una herramienta clave para financiar flujos de caja de volumen relevante.
PLUS: ¿Qué gana el inversor minorista?
Milena Sljivich: Claridad, mejor custodia y mecanismos efectivos de reclamo. El sistema prioriza la restitución de activos.
PLUS: ¿El régimen sancionatorio es más estricto?
Milena Sljivich: Mucho más. Hay sanciones económicas relevantes, inhabilitaciones y tipificación penal para conductas graves como oferta pública sin registro o uso de información privilegiada.
PLUS: ¿Qué queda pendiente?
Milena Sljivich: La reglamentación. Tokenización, fondos privados, parámetros prudenciales y asambleas digitales. Es normal en reformas de esta magnitud: la arquitectura ya está en pie.
PLUS: En síntesis, ¿qué significa esta nueva ley para Paraguay?
Milena Sljivich: Significa que Paraguay decidió elevarse a la conversación internacional sobre mercados de valores. Ordena reglas, fortalece supervisión, moderniza infraestructura y abre espacio a innovación dentro de un marco jurídico previsible. Si se implementa con rigor, puede transformar estabilidad macro en inversión y profundidad de mercado, tanto local como internacional.
Perfil – Milena Sljivich
Socia de BKM | Berkemeyer, firma a la que se incorporó en 2018. Su práctica se centra en corporate finance y mercado de capitales, M&A e infraestructura, asesorando en español e inglés.
Ha participado en cierres financieros de proyectos superiores a US$ 500 millones y en transacciones emblemáticas de fusiones y adquisiciones, tanto a nivel nacional como internacional.
Es abogada por la Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción” (summa cum laude, 2013) y cuenta con un LL.M. por la New York University School of Law (2016). Está admitida para ejercer el derecho en el Estado de Nueva York desde 2018.
Fue reconocida por Chambers and Partners como “Associates to Watch” (Banking & Finance, 2024 y 2025) y por The Legal 500 como “Leading Associate” en Banking & Finance (2024 y 2025). Es miembro del International Bar Association (IBA).
