Menos ingresos y aumento del gasto llevaron al déficit fiscal a US$ 316 millones en febrero

La caída de ingresos, golpeada por el tipo de cambio y menores recursos de binacionales, marcó el resultado fiscal al primer bimestre.

El gasto crece 11,1% impulsado por salarios, programas sociales e inversión, mientras el Gobierno mantiene la meta fiscal anual.

Las finanzas públicas arrancan el 2026 bajo presión. El resultado fiscal al mes de febrero refleja un escenario de menores ingresos y mayor gasto, en un contexto condicionado por factores externos y compromisos internos que tensionan el equilibrio fiscal.

El Informe de Situación Financiera (Situfin) a febrero de 2026 muestra que la Administración Central registró un déficit fiscal de G. 2.081 mil millones, equivalente a US$ 316,5 millones, lo que representa el 0,5% del PIB.

El resultado responde principalmente a una caída en los ingresos totales, que se contrajeron 5,1% en términos acumulados. Este desempeño estuvo influido tanto por menores ingresos tributarios como no tributarios.

En el ámbito tributario, la recaudación cayó 1,2%, afectada especialmente por la reducción de los impuestos externos (-11,8%). Este comportamiento está vinculado a la apreciación del guaraní, que reduce el valor en moneda local de las importaciones y, por ende, la base imponible.

Por su parte, los ingresos no tributarios registraron una caída más pronunciada, del 16,1%. Este resultado se explica por menores transferencias de las entidades binacionales, en un contexto de mayor consumo de energía, así como por el impacto del tipo de cambio.

En contraste, el gasto público mostró una expansión del 11,1%, impulsada por mayores erogaciones en sectores considerados prioritarios. Entre ellos se destacan los aumentos en remuneraciones para educación, salud y seguridad, así como el crecimiento de pagos por jubilaciones y programas sociales, incluyendo Hambre Cero.

La inversión pública también registró un incremento relevante, alcanzando G. 694 mil millones (US$ 105,0 millones), equivalente al 0,2% del PIB, con una ejecución superior al promedio histórico para este periodo.

En términos anualizados, el déficit fiscal se ubica en G. 8,1 billones, equivalente al 2,0% del PIB, mientras que el resultado primario presenta un déficit de 0,2% del PIB. Ambos indicadores se mantienen dentro de las metas fiscales establecidas para el año.

Además, el resultado global anualizado muestra una mejora de 0,7 puntos porcentuales respecto a febrero de 2025, lo que sugiere cierto control en la trayectoria fiscal, pese a las presiones actuales.

Escenario fiscal bajo presión

Los datos reflejan un inicio de año desafiante para las cuentas públicas, donde la combinación de menor recaudación y mayor gasto obliga al Gobierno a sostener un delicado equilibrio fiscal.

En este contexto, el comportamiento del tipo de cambio, la evolución de los ingresos y la contención del gasto serán factores clave para cumplir con las metas fiscales previstas para 2026.