La economía paraguaya mantiene un sólido dinamismo con proyecciones favorables para 2026, impulsadas por el agro y la inversión. El informe de Itaú destaca riesgos al alza para el crecimiento, en un contexto de inflación controlada y estabilidad macroeconómica.
Asunción (Paraguay).- Paraguay encara el 2026 con perspectivas optimistas. Según el último informe macroeconómico de Itaú Unibanco SA, el país podría consolidar un crecimiento del 4%, apoyado principalmente en una cosecha récord de soja y un entorno macroeconómico estable.
El banco proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 4,0% en 2026, manteniendo su estimación previa, aunque con riesgos al alza. Este optimismo se fundamenta en una producción de soja estimada en 11,5 millones de toneladas, lo que representa un incremento interanual de 12,7%.
Además, el dinamismo del sector servicios, impulsado en parte por el gasto de turistas argentinos, y nuevos proyectos de inversión extranjera contribuirán a sostener la expansión económica.
El desempeño reciente de la economía respalda estas previsiones. En 2025, Paraguay registró un crecimiento del 6,0%, con un fuerte impulso del sector primario, que avanzó 10,4% interanual, destacándose cultivos como maíz, trigo, arroz y algodón.
En paralelo, el país logró regresar con éxito a los mercados internacionales, colocando deuda por el equivalente a US$ 1.000 millones en moneda local y otros US$ 300 millones en bonos en dólares. Este contexto refleja un fuerte apetito de los inversores, evidenciado por el mínimo histórico del riesgo país (EMBI).
En conjunto, estos factores posicionan a Paraguay como una de las economías más dinámicas de la región, con fundamentos sólidos para sostener su crecimiento en el corto y mediano plazo.