Gobierno promete pagar deudas atrasadas a constructoras

El Ejecutivo y gremios del sector buscan una salida “viable y sostenible” ante compromisos que rondan los US$ 360 millones.

Capaco advierte que pagos parciales sin intereses trasladarían el costo al sector privado y pondrían en riesgo la cadena productiva.

El Gobierno abrió una mesa de trabajo con el sector de la construcción para encarar la crítica situación financiera derivada de atrasos en pagos, en un escenario que los gremios califican como “grave e insostenible”.

El Ejecutivo inició negociaciones con representantes del sector de la construcción para buscar una solución a las deudas acumuladas con empresas viales, en medio de crecientes presiones por parte de los gremios.

La reunión contó con la participación del jefe del Gabinete Civil, Javier Giménez; el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos; la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión; así como representantes de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa) y la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco).

Tras el encuentro, las autoridades señalaron que se trabaja en una propuesta de corto plazo que sea “viable, sostenible y eficiente”, con el objetivo de atender las deudas pendientes y dar previsibilidad a las obras en ejecución, clave para el empleo y la actividad económica.

El diálogo se da luego de que Cavialpa, Capaco y la Cámara Paraguaya de Consultores alertaran sobre una situación “grave e insostenible”, indicando que los retrasos en los pagos han llevado a varias empresas a una situación de quiebra técnica.

Gobierno promete pagar deudas atrasadas a constructoras

Según los gremios, la deuda acumulada del sector, incluyendo intereses, asciende a unos US$ 360 millones, mientras que el presupuesto vigente resulta insuficiente frente a los compromisos asumidos, generando un importante descalce financiero.

Además, advirtieron sobre el riesgo de un “default interno”, señalando que el incumplimiento de pagos debilita la seguridad jurídica, afecta la cadena de pagos y compromete la ejecución de proyectos estratégicos.

Desde la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco) remarcaron por medio de un comunicado en su cuenta oficial de X que una solución parcial no debe traducirse en pérdidas para el sector.

El gremio expresó su preocupación ante la posibilidad de un primer desembolso de US$ 150 millones, advirtiendo que cualquier esquema debe contemplar la totalidad de la deuda, incluidos los intereses generados.

“No se trata solo de avanzar con pagos parciales. Se trata de garantizar condiciones justas para empresas que han cumplido con obras, asumido costos financieros y sostenido el empleo en un contexto de alta incertidumbre”, señalaron.

Capaco enfatizó que excluir los intereses implicaría trasladar el costo de la demora al sector privado, afectando su sostenibilidad y profundizando el impacto en toda la cadena productiva.

“El desafío es claro: encontrar una solución que no solo descomprima las cuentas públicas, sino que también respete los compromisos asumidos en su totalidad. Cumplir no puede ser parcial”, concluyó el gremio.

Por su parte, la ministra Claudia Centurión defendió las acciones del Gobierno y aseguró por medio de su cuenta en X que las obras públicas continúan siendo una prioridad.

“Las obras públicas no paran y son prioridad para el país. Con el MEF entregamos un paquete de soluciones para las deudas del sector y así seguir ejecutando obras”, expresó a través de sus redes sociales.

Asimismo, destacó el trabajo conjunto con el sector privado y el respaldo del Poder Ejecutivo.

“Seguimos trabajando en equipo con el sector privado, para que, a través de las obras públicas, sigamos avanzando en la construcción de nuevos proyectos, mejorando la calidad de vida de la ciudadanía”, afirmó.

La ministra también subrayó que las medidas buscan sostener el empleo en el sector, en coordinación con el presidente Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana.