Exportaciones de carne caen 26% y se pierden US$ 100 millones, según Senacsa

El presidente de Senacsa, José Carlos Martin, confirma menor volumen exportado, aunque con mejores precios internacionales.

La menor presión externa y el tipo de cambio generan una baja de hasta 7% en algunos cortes en el mercado local.

El negocio cárnico paraguayo enfrenta un reacomodo clave. Mientras las exportaciones registran una fuerte caída en volumen durante febrero, el impacto comienza a sentirse en el mercado interno, donde los precios muestran señales de alivio para el consumidor.

El sector cárnico paraguayo atraviesa un momento de transición. Según confirmó el presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, las exportaciones de carne registraron en febrero una caída del 26% en volumen, lo que se tradujo en una reducción de aproximadamente US$ 100 millones en ingresos.

Sin embargo, el dato tiene un matiz clave: la carne exportada se vendió a mejores precios, con un aumento cercano al 10% en el valor promedio por tonelada. Esto permitió amortiguar parcialmente el impacto económico, aunque no logró compensar la caída en volumen.

“El país está exportando menos, pero a mejor precio”, resumió Martin, al explicar que la disminución responde principalmente a una menor faena, que también registró una baja cercana al 20% durante el mismo periodo.

El retroceso en los envíos al exterior tiene nombres propios. Chile aparece como el principal mercado donde se redujo la demanda, mientras que otros destinos como Israel muestran un comportamiento estacional. En paralelo, Estados Unidos gana protagonismo en el esquema exportador paraguayo.

Pero el impacto no se limita al frente externo. La menor presión de exportación, sumada a factores como el tipo de cambio y una mayor disponibilidad local, comienza a trasladarse al consumidor paraguayo.

“En algunos cortes se observa una reducción de entre 5% y 7% en los precios”, detalló el titular de Senacsa en entrevista con ABC. Aunque aclaró que la baja no es uniforme y depende de factores como la disponibilidad de cada tipo de corte y el comportamiento de la demanda interna.

El tipo de cambio juega un rol central en esta dinámica. La depreciación del guaraní frente al dólar genera incentivos diferenciados entre el mercado externo e interno, favoreciendo en este caso una mayor competitividad local de la carne.

A esto se suma un contexto internacional más estable en términos comerciales, tras la normalización de ciertas tensiones arancelarias, lo que reduce la volatilidad en los precios globales.

De cara a los próximos meses, el panorama se mantiene abierto. Desde Senacsa estiman que la faena podría seguir reduciéndose entre 5% y 7% durante el año, lo que condicionará tanto las exportaciones como la evolución de los precios internos.

Martin sostuvo finalmente que el Gobierno busca sostener medidas para contener los precios, especialmente en momentos de alta demanda como la Semana Santa, donde el consumo de productos cárnicos suele incrementarse.