Servicios impulsan leve alza de ventas, pero industria y comercio retroceden, según BCP

El dinamismo de los servicios sostiene el crecimiento, pero la industria y el comercio siguen sin despegar.

El arranque de 2026 muestra una economía que avanza con cautela, con sectores clave aún en terreno desigual.

Asunción (Paraguay).- El inicio del año trae una señal moderada para la actividad económica en Paraguay. El Estimador de Cifras de Negocios (ECN) del Banco Central del Paraguay (BCP) registró en enero de 2026 un crecimiento interanual de apenas 0,2%, reflejando una economía que avanza, pero con ritmos dispares entre sectores.

El indicador de ventas medido por el ECN mostró en enero un incremento interanual de 0,2%, acumulando la misma variación en el primer mes del año. Si bien el dato confirma una expansión, el ritmo evidencia una desaceleración en comparación con meses previos, lo que enciende alertas sobre la solidez del crecimiento económico en el corto plazo.

No obstante, al observar el promedio móvil de tres meses, la variación alcanza un 4,5%, lo que sugiere que, más allá del resultado puntual, la tendencia reciente aún mantiene cierto dinamismo.

El desempeño sectorial explica esta divergencia. El principal impulso provino del sector servicios, donde se registraron resultados positivos en actividades vinculadas a los hogares, transporte y almacenamiento, servicios inmobiliarios, información, así como hoteles y restaurantes. Este comportamiento refleja una recuperación del consumo y de actividades ligadas a la movilidad y el turismo.

Sin embargo, no todos los rubros acompañan. Dentro de los servicios, las prestaciones a empresas mostraron resultados adversos, evidenciando un menor dinamismo en el segmento corporativo.

En el sector manufacturero, el panorama es más heterogéneo. Se observaron caídas en rubros relevantes como carne, químicos, textiles, prendas de vestir, cueros y calzados, así como productos metálicos y alimentos como la yerba mate. En contrapartida, industrias como lácteos, bebidas, molinería, maderas y producción de papel lograron sostener un desempeño positivo.

El comercio también mostró señales mixtas. Mientras cayeron las ventas de combustibles, insumos agropecuarios y tecnología al por mayor, otros segmentos como el equipamiento del hogar, la venta y mantenimiento de vehículos, grandes tiendas y productos farmacéuticos registraron resultados favorables.

En este contexto, el arranque de 2026 deja una lectura clara: la economía paraguaya no está en retroceso, pero tampoco acelera con fuerza. El crecimiento, aunque positivo, se apoya en sectores específicos, mientras otros continúan ajustándose. El desafío hacia adelante será consolidar una expansión más equilibrada que permita sostener el dinamismo a lo largo del año.