Las expectativas cambiarias corrigen a la baja y reflejan menor presión sobre el tipo de cambio en Paraguay.
El nuevo escenario del BCP anticipa estabilidad del dólar, en línea con una inflación controlada y crecimiento sostenido.
Asunción (Paraguay).- El mercado ajusta sus previsiones y envía una señal clara: el dólar pierde impulso en Paraguay. Según el último informe de Expectativas de Variables Económicas (EVE) del Banco Central del Paraguay (BCP), los agentes económicos redujeron sus proyecciones para el tipo de cambio, anticipando un escenario de mayor estabilidad cambiaria en los próximos meses.
Las expectativas para el tipo de cambio nominal muestran un giro relevante. Para marzo y abril de 2026, los analistas prevén que el dólar se ubique en G. 6.500, una cifra inferior a las estimaciones del mes anterior. Este ajuste refleja una percepción de menor volatilidad y una moderación en las presiones externas e internas sobre la moneda local.
De cara al cierre del año, el mercado proyecta un dólar en torno a G. 6.725, también por debajo de previsiones previas, mientras que para 2027 la expectativa se ubica en G. 6.900. En términos generales, el comportamiento esperado del tipo de cambio sugiere un sendero más estable, en contraste con escenarios de mayor incertidumbre observados en periodos anteriores.
Este panorama cambiario se da en un contexto de inflación bien anclada. Los agentes económicos mantienen sus previsiones en 3,5% para 2026 y 2027, coincidiendo con la meta del BCP. A nivel mensual, se espera una inflación de 0,4% en marzo y 0,3% en abril, lo que refuerza la idea de un entorno de precios controlados.
En paralelo, las perspectivas de crecimiento económico continúan siendo positivas. El Producto Interno Bruto (PIB) crecería 4,2% en 2026 y 4,0% en 2027, sostenido por la dinámica de los principales sectores productivos.
Por el lado de la política monetaria, la Tasa de Política Monetaria (TPM) se mantendría en 5,50% en el corto plazo, con una tendencia descendente hacia 5,25% a finales de 2026 y 5,00% en 2027. Esta trayectoria acompaña el escenario de estabilidad inflacionaria y abre la puerta a condiciones financieras más favorables.
En conjunto, el informe del BCP configura un escenario donde el dólar deja de ser un factor de incertidumbre inmediata y pasa a un rol más predecible dentro de la economía. La combinación de menor presión cambiaria, inflación contenida y crecimiento sostenido posiciona a Paraguay en una fase de relativa estabilidad macroeconómica, clave para la toma de decisiones de inversión y consumo.